DIABETES
Información para el paciente
¿Qué es la diabetes mellitus?
La diabetes mellitus es una enfermedad que se define por presentar el paciente niveles de glucosa elevados en sangre, hasta el punto de volverse tóxicos para el organismo.
Es importante diagnosticarla a tiempo y tratarla para evitar complicaciones de todo tipo a largo plazo. Hoy en día existen multitud de tratamientos (farmacológicos y no farmacológicos) para llevar al paciente a objetivo lo antes posible.
A grandes rasgos, diagnosticamos diabetes si la glucosa basal se sitúa por encima de 126 mg/dl o la hemoglobina glicosilada se sitúa por encima de 6.4%.
¿Qué tipos de diabetes existen?
Clásicamente se habla de Diabetes tipo 1 y tipo 2. Esto es una simplificación para facilitar su compresión, aunque en el caso de la diabetes, la realidad tampoco es blanco o negro.
LA ESCALA DE GRISES
La primera distinción que hay que hacer es si el paciente tiene o no tiene anticuerpos contra el páncreas, que es la glándula que produce la insulina. Esto es lo que conocemos como Diabetes tipo 1 o -hasta hace unos años- “LADA” (Diabetes autoinmune del Adulto), aunque la ADA (la Sociedad Americana de Diabetes) ya ha dejado caer que no les gusta este término, así que probablemente se irá utilizando menos con el tiempo.
En el resto de pacientes, lo que veremos principalmente es qué defecto predomina: La resistencia a la insulina o la falta de insulina. El tratamiento puede variar bastante según el caso.
En el caso de los pacientes que NO tienen anticuerpos (la inmensa mayoría), es recomendable valorar la reserva de insulina que le queda al paciente, sobre todo en pacientes que no tienen sobrepeso o que están perdiendo peso inexplicadamente. Esto se lleva a cabo mediante análisis de sangre.
En el caso de pacientes con sobrepeso u obesidad, la alteración más habitual es la resistencia a la insulina, por lo que nos centraremos en optimizar hábitos dietéticos y plantear opciones farmacológicas orientadas a mejorar esa resistencia.
Hay un tercer grupo de pacientes, “MODY” por sus siglas, menos frecuente, en los que el defecto se encuentra en un gen en particular, que se va pasando de padres a hijos, y que suele diagnosticarse en gente joven.