Obesidad

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Una enfermedad crónica

De los múltiples factores que favorecen la aparición de obesidad, existe uno que no podemos modificar y que debe ser el punto de partida para comprender este problema: La tasa metabólica basal (TMB). Esto es lo que en la calle se conoce como “el metabolismo” (No confundir con la tiroides, estamos hablando del metabolismo en personas sin problemas de tiroides). Nos referimos a cuánta energía consume el organismo de una persona sólo por el hecho de estar viva, sin hacer nada.

Esta TMB es medible y demostrable, mediante una prueba llamada “calorimetría indirecta”, y se ha probado que las personas con tendencia a la obesidad tienden a tener gastos metabólicos significativamente más bajos que las que no presentan esta tendencia. Existen modelos que le atribuyen hasta un 60% de la “culpa” de la obesidad a este parámetro que, a día de hoy, no podemos modificar. Si te lo estás preguntando: no, no hacemos esta prueba en consulta, su coste es extremadamente elevado y, al menos por el momento, se utiliza básicamente con fines de investigación.

Polimorfismos genéticos asociados a la obesidad

Tabla de polimorfismos genéticos

Fuente: Speliotes et al. Nature Genetics (2010)

Además, hay cientos de polimorfismos genéticos – y cada vez se describen más- que se heredan de nuestros padres en bloque y que nos pueden conferir mayor predisposición a ganar peso.

Por tanto, ¿es la obesidad una enfermedad “crónica y recidivante”? Pues lamento decirte que en muchos casos sí, aunque con matices muy importantes: Esta “cronicidad” quiere decir que, si efectivamente tienes ese metabolismo o genética desfavorable, que es tan tuyo como tener los ojos verdes o marrones, tendrás que cuidarte más que otra persona que no lo tenga. Seguro que en tu entorno conoces a muchas personas que no se cuidan en absoluto y que nunca ganan peso: Genética y metabolismo.

Aunque ese 50-60% de la ecuación se escape a nuestro control, sí podemos controlar el otro 50%, que se basa principalmente en entender lo que comemos, cómo y cuando lo comemos y en cómo organizarnos para evitar el sedentarismo, que debe ser otra de nuestras prioridades.

Además de todo esto, en los últimos años han aparecido fármacos que hacen que esta mejora de la composición corporal sea mucho más fácil y menos frustrante para el paciente. Como todo medicamento, no está exento de efectos adversos, que debes conocer antes de utilizar. No obstante, en líneas generales son tratamientos muy seguros y que han revolucionado la práctica clínica de la obesidad.

Lectura altamente recomendable para quien quiera profundizar:
“El Código de la Obesidad”, del Dr. Jason Fung. Editorial Sirio.

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Abordaje

Como endocrinólogo mi trabajo consiste en:

  • Identificar las causas de la obesidad en cada paciente en concreto, así como posibles complicaciones de la misma.
  • Tratar las causas y las complicaciones mediante un programa de educación nutricional combinado con el uso de terapias médicas y quirúrgicas cuando estén indicadas.